Evitar el sexo en las primeras semanas de embarazo

Hombre y mujer

No hay necesidad de evitar el sexo durante las primeras semanas de tu embarazo si no tienes complicaciones. Tu médico te aconsejará sobre lo que puedes hacer si desarrollas algún problema relacionado con el embarazo.

Sexo durante el inicio de tu embarazo

De acuerdo con Nacersano de March of Dimes, el sexo es seguro durante el embarazo y no le hará daño a tu bebé si no hay problemas. Esto incluye las primeras semanas después de quedar embarazada. El desarrollo del líquido amniótico y el saco y las capas musculares de tu útero amortiguarán y protegerán a tu embrión del trauma a medida que tu embarazo progresa.

Mientras estés cómoda, con ánimo y tengas un embarazo sin complicaciones, sigue adelante y disfruta de tu actividad sexual normal.

Mitos y preocupaciones comunes

De acuerdo con el Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos las siguientes preocupaciones comunes que las mujeres y sus parejas tienen acerca de tener relaciones sexuales durante el embarazo:

  • El sexo puede causar un aborto espontáneo: A comienzos del embarazo, el sexo como desencadenante de un aborto es una de las mayores preocupaciones de las mujeres y sus parejas.
  • El sexo perjudicará al embrión o al feto: Existe el mito de que la fuerza del pene contra el cuello uterino durante el coito perjudicará el embarazo.
  • Un orgasmo aumenta la posibilidad de un aborto: También hay un mito de que las contracciones durante un orgasmo podrían iniciar un aborto involuntario.

Falta de evidencias

No hay evidencias que validen ninguna de estas preocupaciones si no tienes factores de riesgo y tu embarazo es normal. La mayoría de los abortos ocurren en el primer trimestre, según el Congreso Americano de Obstetras y Ginecólogos. Sin embargo, son causados sobre todo por cromosomas anormales en el feto, no por el coito.

Barreras psicológicas

De acuerdo con un artículo de la Asociación española para el estudio de la menopausia, el deseo sexual de la mayoría de las mujeres disminuye durante el embarazo. Para muchas mujeres, algunos de los cambios normales del embarazo inicial y otros factores, pueden crear una barrera psicológica a tener sexo.

  • Los primeros síntomas del embarazo, tales como náuseas matutinas, fatiga, aumento en la secreción de mucosidad y en la frecuencia urinaria, pueden hacer que una mujer se sienta menos deseable y disminuir su libido.
  • Los cambios hormonales en el primer trimestre pueden causar cambios de humor y afectar el deseo sexual en algunas mujeres.
  • El congestionamiento normal de la vagina debido al aumento de la circulación sanguínea puede hacer que la excitación, las relaciones sexuales y los orgasmos sean físicamente incómodos para muchas mujeres, aunque ocurre lo contrario para otras.
  • El temor y la ansiedad de una mujer o su pareja acerca de cómo lidiar con el nuevo embarazo pueden amortiguar el deseo sexual.
  • Las dudas sobre la disposición de una mujer o de su pareja a ser padres también pueden afectar la libido.
  • Las reacciones negativas hacia el embarazo y la aversión al sexo por la pareja también puede ser un factor.
  • Las causas generales de estrés en la vida diaria, tales como las finanzas, el trabajo o la escuela, pueden hacerse más estresantes por el embarazo y obstaculizar el deseo sexual.

Además, las mujeres con antecedentes de infertilidad o antecedentes de mala evolución del embarazo, como abortos espontáneos, embarazo ectópico o parto prematuro, podrían tener estrés adicional y ansiedad acerca de su embarazo actual.

¿Cuándo evitar el sexo durante el inicio del embarazo?

Pareja en la cama

Aunque el coito vaginal regular no iniciará un aborto involuntario ni aumentará tus probabilidades de tener uno, podría complicar un aborto espontáneo ya amenazado. Es probable que tu médico o partera te aconseje que no tengas relaciones sexuales vaginales en los primeros días o semanas del embarazo hasta que tus problemas se resuelvan en casos en los que:

  • Actualmente tengas signos y síntomas de un aborto espontáneo amenazado, tales como:
    • Manchas vaginales o sangrado
    • Calambres o dolor pélvico
  • El cuello del útero sangra cada vez que tienes relaciones sexuales
  • O si tienes otros factores que podrían aumentar tu riesgo de abortar al inicio del embarazo, incluyendo:
    • Un historial de un aborto temprano en el primer trimestre
    • Un tratamiento de fertilidad, como la fertilización in vitro (FIV) para concebir este embarazo
    • Cuando tú o tu pareja tienen actualmente una infección de transmisión sexual
    • Cuando tú tienes infección de la vejiga, o una infección vaginal o cervical o alguna inflamación genital

Sigue el consejo de tu médico o partera acerca de cuándo puedes reanudar el coito después de la amenaza de un aborto involuntario, o si ya has abortado, o mientras que cualquier otro problema pendiente se haya resuelto.

Otras actividades sexuales

Otros tipos de actividades sexuales pueden aumentar tus probabilidades de una infección uterina o de la vejiga y aumentar el riesgo de un aborto involuntario. Toma nota de lo siguiente:

  • Está bien tener sexo oral pero si su pareja tiene herpes oral, debes evitar que te dé sexo oral.
  • También evita tener sexo anal seguido inmediatamente después de sexo vaginal. Hacerlo podría transferir las bacterias del recto a la vagina y al cuello uterino.
  • No dejes que tu pareja sople aire en tu vagina porque esto podría permitir que el aire penetre en el torrente sanguíneo y en la circulación pulmonar (y causar una embolia aérea).

Además, es posible que las contracciones pélvicas de un orgasmo de cualquier tipo de actividad sexualmente excitante puedan manifestar las amenazas de un aborto espontáneo.

Discute tus preocupaciones

El sexo durante las primeras semanas de embarazo no te hará daño ni a tu feto, siempre y cuando no tengas signos o síntomas de un aborto espontáneo u otros factores que puedan traer complicaciones. Habla con tu médico o comadrona sobre tus preocupaciones y los factores de riesgo si tienes preguntas o temores de tener relaciones sexuales durante tu embarazo o si estás preocupada por cambios en tus deseos de tener relaciones sexuales.

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