Bebé nacido a las 29 semanas

Lic. Ann Roberts
Bebé prematuro de 29 semanas en el hospital

Un bebé nacido a las 29 semanas ha alcanzado la porción preliminar del tercer trimestre y tendrá una buena probabilidad de sobrevivir aun si nace tan temprano. La tasa de supervivencia de los bebés prematuros de 29 semanas está entre el 90 y el 95 por ciento y el pronóstico del bebé es excelente.

Desarrollo de un bebé nacido a las 29 semanas

Un calendario de embarazo que haga un seguimiento del desarrollo de un feto es un buen lugar para comenzar si tienes curiosidad acerca de las posibilidades de supervivencia de un bebé nacido a las 29 semanas. BabyCenter.com ha sido un recurso confiable desde hace mucho tiempo para mujeres embarazadas con respecto a información sobre el embarazo y el desarrollo infantil, y el sitio ofrece un calendario altamente explicativo para cada semana de desarrollo fetal.

  • De acuerdo con las estimaciones de crecimiento de BabyCenter para un bebé en su semana 29 de gestación, el peso del bebé es de aproximadamente 2.5 libras y realmente pasa el resto del período gestacional con el propósito de ganar peso y permitir que sus órganos se desarrollen aún más.
  • Al final del segundo trimestre, un feto tiene todos sus órganos y sistemas corporales intactos y puede, con la ayuda de la tecnología neonatal moderna, sobrevivir al nacimiento tan pronto como a las 23 o 24 semanas.
  • Esto no significa que todos los bebés nacidos tan pronto sobrevivan. De hecho, estadísticamente, solo uno de cada diez bebés nacidos en aproximadamente 23 semanas vivirá.
  • Los bebés en esta etapa de desarrollo son simplemente demasiado delicados, tan delicados que sus vasos sanguíneos pueden explotar cuando pretenden existir fuera del útero.

¿Cómo se verá un bebé prematuro de 29 semanas?

Si bien es seguro dar a luz a un bebé prematuro a las 29 semanas, aun así necesitará una buena cantidad de cuidados y una estadía prolongada en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (NICU, por sus siglas en inglés). Lo más pronto que se puede esperar que el bebé pueda irse a casa es un par de semanas antes de su fecha de parto original. La buena noticia con un bebé prematuro de 29 semanas es que sus órganos están bien desarrollados en esta etapa y su cuerpo está bastante maduro. Si se tiene un parto prematuro a las 29 semanas, el bebé:

  • Pesará alrededor de 2.5 libras (1 kilogramo) y tendrá casi 16 pulgadas (40.5 cm) de largo.
  • Tendrá algo de grasa almacenada debajo de la piel, pero todavía es muy pequeño.
  • Se parecerá más a un bebé llegado a término.
  • Comenzará a desprender su lanugo (el vello suave que cubre el cuerpo del bebé).
  • Tendrá la capacidad de parpadear, pero seguirá siendo muy sensible a las luces brillantes y a los ruidos fuertes.
  • La mayoría de los gemelos nacidos a las 29 semanas de gestación también tienen una excelente oportunidad de sobrevivir con la atención médica adecuada. También requerirán de semanas a meses en la NICU.
Enfermera con bebé prematuro

Posibles complicaciones asociadas con un bebé nacido a las 29 semanas

Para cuando el feto llega a las 29 semanas, su cuerpo está mucho más fuerte. Sin embargo, todavía pueden surgir complicaciones que incluyen:

Problemas respiratorios

Durante las próximas semanas previas a un parto a término, un bebé tendrá la posibilidad de que sus pulmones se desarrollen y se vuelvan más fuertes para que pueda respirar de forma independiente después del nacimiento. Los bebés que nacen varias semanas prematuramente a menudo necesitarán la ayuda de un ventilador para promover la respiración. Muchas madres que esperan tener un parto prematuro, principalmente debido a ciertos trastornos médicos, recibirán inyecciones de esteroides para acelerar el desarrollo de los pulmones de su bebé. Los bebés que nacen tan prematuramente a menudo serán llevados a la sala neonatal para alimentarles y ayudarles a respirar.

Problemas cardíacos

Los problemas cardíacos más comunes son el conducto arterial persistente (CAP), que es un orificio entre la aorta y la arteria pulmonar que generalmente se cierra por sí solo. Si no lo hace, puede llevar a otros problemas como un soplo cardíaco e insuficiencia cardíaca. El otro problema cardíaco asociado con un bebé prematuro es la presión arterial baja (hipotensión) que puede requerir ajustes en los medicamentos, líquidos intravenosos o posibles transfusiones de sangre.

Incapacidad para mantener el calor corporal

Los bebés prematuros aún no tienen la suficiente grasa corporal almacenada para mantener su temperatura corporal. Pueden perder rápidamente su calor corporal y si la temperatura corporal del bebé baja demasiado, puede producirse hipotermia (temperatura corporal central baja). Si se produce hipotermia, puede provocar problemas respiratorios y un nivel bajo de azúcar en la sangre. Un bebé prematuro puede usar toda la energía que obtiene de la alimentación solo para mantenerse caliente. Esta es la razón por la cual un bebé prematuro más pequeño puede requerir el calor adicional de un calentador o de una incubadora hasta que sea capaz de mantener su temperatura corporal por sí mismo.

Problemas de sangre

La anemia y la ictericia del recién nacido se asocian comúnmente con los bebés prematuros. La anemia es una condición que ocurre cuando el cuerpo del bebé no tiene suficientes glóbulos rojos. Es cuando la sangre del bebé contiene demasiada bilirrubina y causa una decoloración amarilla en la piel y los ojos del bebé.

Problemas cerebrales

Cuanto más temprano nazca un bebé prematuro, mayor será el riesgo de que se produzca un sangrado cerebral. Esto se conoce como hemorragia intraventricular. La mayoría de las hemorragias son leves y se resuelven por sí solas. Sin embargo, algunos bebés pueden tener una hemorragia cerebral más grande que podría causar una lesión cerebral permanente.

Problemas gastrointestinales

No es inusual que los bebés prematuros tengan un sistema gastrointestinal inmaduro. Después de que el bebé comienza a alimentarse, puede ocurrir una afección grave en la que las células que recubren el intestino se lesionan. Esto se denomina enterocolitis necrosante (ECN). Existe una probabilidad mucho menor de que los bebés prematuros desarrollen ECN si se les alimenta exclusivamente con leche materna.

Infecciones y problemas con el sistema inmunológico

La inmunodeficiencia es un problema común en los bebés prematuros, ya que sus cuerpos aún no son lo suficientemente fuertes para asumir los elementos naturales. La candidiasis oral y las infecciones frecuentes pueden afectar a los primeros dos años de la vida de un niño si ha nacido significativamente prematuro. A medida que el niño crece, su sistema puede fortalecerse para superar tales problemas, pero los padres de un bebé prematuro deben esforzarse mucho para asegurarse de que la dieta y el estilo de vida de su hijo sea propicia para una salud vibrante a fin de evitar tales dificultades.

La lactancia materna es esencial

KidsHealth.org ha publicado un artículo que detalla las complicaciones que pueden ocurrir en bebés prematuros. Este artículo también destaca la importancia de la leche materna para alimentar a los bebés prematuros y fortalecer su sistema inmunológico. Los bebés prematuros son muy susceptibles a las infecciones intestinales, y la leche materna es una fuente natural de bacterias probióticas, además de numerosos anticuerpos que pueden combatir ciertos patógenos. Los bebés que nacen alrededor de las 29 semanas a menudo pueden ser demasiado débiles para amamantarse, por lo que muchas madres tendrán que bombear su leche para dársela a su bebé a través de un tubo de alimentación. Este proceso, por supuesto, no durará para siempre y, a medida que el bebé se fortalece, es posible lograr una rutina normal de lactancia una vez que el bebé haya abandonado el hospital. Sin embargo, no te sorprendas si tu bebé prematuro de 29 semanas necesita que la leche materna que recibe sea fortificada con algún tipo de ayuda nutricional. Los bebés que nacen tan prematuramente suelen tener deficiencias nutricionales, por lo que puede ser necesaria una fórmula fortificada con hierro para llevar a tu bebé a la salud.

Mamá sosteniendo a un bebé prematuro

Los bebés nacidos a las 29 semanas tienen buen pronóstico

Muchas mujeres embarazadas agonizan durante cada semana de embarazo, exhalando un suspiro de tranquilidad una vez que su bebé ha pasado solo una semana más de gestación. Es cierto que los nacimientos prematuros son bastante comunes en los Estados Unidos, pero la medicina y la tecnología contemporáneas han hecho que la mayoría de los bebés nacidos prematuramente alrededor de las 29 semanas tengan un buen desempeño, y solo un pequeño porcentaje de estos bebés tendrá problemas de salud de por vida debidos al desarrollo inadecuado.

Factores de supervivencia adicionales

El período de gestación en el que nace tu bebé es muy revelador en cuanto a sus posibilidades de supervivencia y de salud en general. Sin embargo, otro factor importante para determinar la salud de tu bebé en el momento de tu parto es la razón real por la que este bebé nació tan prematuramente. Un bebé nacido a las 30 semanas debido a la diabetes gestacional no controlada de una madre puede presentar una situación de salud completamente diferente a la de un bebé nacido a las 30 semanas debido a un parto prematuro sin explicación. Es importante que las madres embarazadas hagan que su salud sea monitoreada de cerca por un médico o partera durante sus embarazos para que las condiciones de salud subyacentes que conducen al parto prematuro puedan identificarse y tratarse lo antes posible.

Bebé nacido a las 29 semanas