¿Qué hacer si un niño se queja de dolor de espalda?

Dra. Vilma Ruddock
Niño hablando con la medica

Cuando tu niño pequeño se queja de dolor de espalda, es difícil saber qué hacer. Puede que no sea fácil saber qué tan grave es o qué está causando el dolor. Sin embargo, puedes estar seguro de que la mayoría de las causas de dolor de espalda en pacientes jóvenes son bastante benignas. Hay pasos simples que puedes tomar para tratar el dolor y determinar si la causa es más grave.

Qué hacer cuando tu niño se queja de dolor de espalda

Lo primero que debes hacer cuando tu niño pequeño se queja de un dolor de espalda es decidir si parece estar enfermo o si tiene una angustia aguda y necesita ver a un médico de inmediato. Si no es el caso, de ser necesario, puedes darle algún medicamento para el dolor aprobado por tu médico.

Señales importantes a las que hay que prestar atención

Si su dolor continúa, llama a tu médico o llévalo a verlo si en algún momento observas alguno de los siguientes síntomas. Sobre todo si:

  • Tiene dolor moderado a intenso, o dolor constante, que no se alivia con los analgésicos o que empeora.
  • Tiene fiebre, sudores nocturnos, falta de apetito o pérdida de peso reciente, lo que podría sugerir una infección o un tumor.
  • Está irritable o carece de energía.
  • Su dolor aumenta con el movimiento, desarrolla dificultad para mover las extremidades o para caminar, se resiste a caminar o camina con una cojera.
  • Tiene ardor al orinar o está orinando con más frecuencia.
  • Tiene dolor en la noche que le impide dormir normalmente, lo que podría sugerir un tumor.
  • Su columna vertebral no está recta, lo que podría ser un signo de un defecto de nacimiento o tumor, o puede deberse a la debilidad de los músculos o la postura de la espalda.

El dolor de tu hijo puede resolverse con o sin analgésicos si es por una causa benigna. Si está mejorando, puedes seguir observándolo para ver si la mejora continúa.

Bebé llorando en el ombro de su madre

Mientras observas a tu niño

Observa a tu niño pequeño de cerca durante los próximos dos o tres días. Es probable que te haga saber si no está mejorando. Mientras el dolor se resuelva y no haya motivo aparente de preocupación, no es necesario que restrinjas sus actividades mientras continúas observando y evaluando su condición.

Cuando los signos y síntomas continúan

Lleva a tu hijo a ver a su médico si presenta alguno de los siguientes signos y síntomas:

  • Su dolor de espalda estaba mejorando, pero ahora está empeorando.
  • Su dolor era intermitente pero ahora es constante.
  • Los analgésicos funcionaron inicialmente pero ya no alivian su dolor.
  • Su caminar está empeorando.

Evaluación del doctor

La evaluación de un médico incluirá:

  • Historial detallado: antes de ir, anota el historial del patrón de dolor de tu niño pequeño, cualquier problema asociado, su historial de enfermedades y su historial médico personal y familiar.
  • Examen físico: su médico hará un examen físico completo para buscar la causa del dolor de espalda y determinar los próximos pasos.
  • Pruebas adicionales: estas pueden incluir análisis de sangre para buscar evidencia de infección, inflamación o enfermedades inmunitarias, así como estudios de imágenes, como radiografías y resonancias magnéticas para detectar anomalías en los huesos, músculos y tejidos blandos.

En muchos casos, la causa del dolor de espalda se diagnostica solo por la historia y el examen físico, y no es necesario realizar más pruebas. Un pequeño porcentaje de las causas son graves y requieren cirugía. Sin embargo, la mayoría de las veces el problema puede ser ayudado por un tratamiento conservador, como analgésicos, antibióticos, terapia física o actividad física.

Causas del dolor de espalda en niños

La Academia Americana de Pediatría escribe que las causas graves de dolor de espalda son poco comunes en niños pequeños, aunque son más comunes que en niños mayores y adultos. Un artículo de Pediatría Integral revisa las causas benignas y más graves de dolor de espalda en niños. Además de los músculos débiles y la mala postura, las categorías principales incluyen:

  • Lesiones traumáticas de la columna vertebral, incluyendo fracturas vertebrales
  • Problemas musculoesqueléticos como la hernia de disco vertebral
  • Infección en las vértebras o discos como osteomielitis o discitis
  • Inflamación como la artritis reumatoide juvenil
  • Tumores, incluyendo benignos y malignos
  • El dolor en la espalda también puede ser síntoma de leucemia. Este dolor puede ocurrir cuando células anormales (leucemia) se conglomeran cerca de la superficie del hueso o dentro de una articulación.
  • Si tu niño siente dolor de espalda, en el costado o abdominal, esto también puede indicar problemas en el riñon. Una infección en el riño puede mostrar los síntomas de dolor descritos acompañados de fiebre. El dolor puede encontrarse localizado más en un costado que el otro y además puede haber dolor durante la micción.
  • Si tu niño tiene dolor de espalda que se dispará hacia el abdomen inferior, el o ella puede tener piedras en los riñones. Este dolor puede ser muy severo y puede que se presente sangre en la orina.
  • El dolor de espalda en un niño también puede deberse a enfermedades no relacionadas con la espina, como lo son la anemía falciforme, las infecciones del tracto urinario, y las infecciones bacteriales o sistémicas.

¿Será dolor por crecimiento?

Típicamente, los niños no experimentan dolor de crecimiento en la espalda. Los dolores ocasionados por el crecimiento generalmente se manifiestan como un malestar o incomodidad en las piernas. El frente de los muslos, las pantorillas, o detrás de las rodillas suelen ser las áreas donde comúnmente se manifiesta este tipo de dolor. Así que si tu niño esta experimentando dolor de espalada, es importante tomarlo en serio. Puede ser un indicativo de un problema o desorden de la salud, así que llévalo al médico a la primera oportunidad.

Movimiento, postura y dolor de espalda

Según el Dr. Dieter Breithecker, un experto alemán en movimiento y postura, otra causa potencial para el dolor de espalda en los niños pequeños es que los músculos de la espalda están poco desarrollados debido a la restricción del movimiento espontáneo.

Prevención del dolor

Basándose en su investigación sobre "salud, cinética y las complejas interacciones del cuerpo, la mente y el alma", cree que restringir el movimiento espontáneo del cuerpo desde el nacimiento impide el desarrollo de músculos fuertes y una buena postura. También señala: "El movimiento espontáneo y la buena postura afectan el aprendizaje y el desarrollo en los niños, y la salud integral en todos los grupos de edad". Concluye: "La prevención del dolor de espalda debe comenzar en la primera infancia fomentando la libertad de movimiento". Para iniciar a tu hijo en un camino de buena postura, el Dr. Breithecker sugiere que:

  • Hagas que tu hijo pase más tiempo descalzo para promover el desarrollo sensorial y motor.
  • Alientes el movimiento espontáneo y sin restricciones de todo el cuerpo, permitiéndole explorar su entorno seguro y moverse sin demasiadas restricciones.
  • Evites el confinamiento prolongado en una silla, columpio, parque o cama.

El movimiento y la actividad ayudarán a tu niño a continuar desarrollando todos sus músculos y a fortalecer su postura de espalda.

Madre y hijo jugando

Obsérva a tu niño, pero no te estreses

Cuando tu niño pequeño se queja de dolor de espalda, obsérvalo con atención para detectar otros síntomas que indiquen que podría tener un problema de espalda importante. Sin embargo, puedes estar seguro de que la mayor parte del tiempo el dolor de espalda en un niño pequeño no es causado por una enfermedad preocupante. Asegúrate de que tu niño pequeño desarrolle sus músculos y una buena postura, dándole la libertad y las oportunidades para participar en una variedad de movimientos espontáneos.

¿Qué hacer si un niño se queja de dolor de espalda?