18 semanas de embarazo

hombre y su esposa

Muchas cosas les estarán pasando a ti y a tu pequeño durante la semana 18 de tu embarazo. Con hacer algunos ajustes, podrás minimizar algunos de los síntomas del embarazo que estás sintiendo y mejorar tu nivel de energía.

El desarrollo de tu bebé

Ahora que tienes 18 semanas de embarazo, tu bebé tiene una longitud promedio, desde la coronilla hasta la grupa, de aproximadamente cinco pulgadas y media (unos 14 centímetros). Probablemente pesa unas siete onzas (alrededor de 199 gramos). Tu pequeño constantemente está creciendo tanto en longitud como en peso.

Además, la Clínica Mayo informa que la audición de tu bebé puede estar desarrollándose esta semana. Sus orejas tienen ya una forma adecuada y pueden comenzar a captar sonidos. En este momento, el bebé escuchará los sonidos desde el interior de tu cuerpo, especialmente los latidos de tu corazón. Los sonidos externos, especialmente los ruidos fuertes o agudos, también pueden filtrarse a través de tu cuerpo y el líquido amniótico para llegar a los oídos de tu pequeño. Este es un buen momento para comenzar a hablarle o leerle a tu hijo.

Tu cuerpo cambiante

Durante la semana 18 del embarazo, tu barriguita de embarazada será más obvia. Los extraños notarán que estás embarazada, especialmente si estás usando ropa de maternidad. También notarás algunos de los siguientes cambios.

Sensación de mareos o cabeza liviana

Según la Asociación Americana del Embarazo, muchas mujeres experimentan mareos durante la semana 18. Esto es causado por hipotensión postural, presión arterial baja debido a un cambio de posición. Es un síntoma común del embarazo ya que tu sistema cardiovascular ahora reacciona más lentamente que antes.

Para ayudar a evitar este mareo, intenta levantarte lentamente cuando estés acostada. Primero, rueda hacia un lado y siéntate. Luego espera un momento antes de pararte. Esto le da a tu cuerpo la oportunidad de adaptarse a tu cambio de posición.

Hinchazón de los pies

un hombre dando masaje de pies a la esposa

En la semana 18, Cuidate Plus informa que algunas mujeres comienzan a notar que sus zapatos se sienten más apretados de lo normal. El embarazo hace que los pies y otros extremos de tus ligaduras se hinchen debido a la retención de líquidos extra. De hecho, gran parte del peso que estás ganando es en forma de líquido extra. Las hormonas que preparan a tu cuerpo para el parto también pueden hacer que tus pies se extiendan al aflojar las articulaciones.

Este problema generalmente desaparece después de que nace el bebé. Sin embargo, es posible que debas comprar un par de zapatos un poco más grandes para usar durante el resto de tu embarazo. También puede ayudarte el elevar los pies tanto como sea posible, mantenerte fresca y limitar el consumo de la sal. El ejercicio también puede ayudar.

Si notas una hinchazón severa, asegúrate de contactar a tu médico o partera de inmediato. Esto podría indicar una condición peligrosa llamada preeclampsia, que implica presión arterial elevada.

Cambios en la visión

Los cambios en la visión son otro síntoma que acompaña al embarazo. Si usas lentes de contacto duros, puedes notar que ya no parecen ajustarse correctamente. La retención de líquidos puede cambiar la curvatura de tus ojos. Las hormonas del embarazo también pueden contribuir a la sequedad ocular y a una disminución en la producción de lágrimas. Si es posible, puedes considerar cambiarte a las gafas o lentes de contacto suaves durante el resto de tu embarazo.

También es una buena idea esperar para adquirir anteojos o lentes nuevos hasta después de que nazca tu bebé. En la mayoría de las mujeres, los cambios oculares asociados con el embarazo son temporales.

Más información sobre la semana 18 de tu embarazo

Lidiando con el dolor de espalda

Durante el embarazo, las articulaciones de la pelvis comienzan a aflojarse para permitir un parto más fácil a tu bebé. Sin embargo, esto también puede causar dolor de espalda. Muchas mujeres agravan el problema al pararse con los hombros hacia atrás y el cuello arqueado en un intento de compensar el peso extra del bebé.

El mejor enfoque para tratar el dolor de espalda es la prevención. No uses tacones altos y trata de no estar de pie por un tiempo prolongado. Para cargar las provisiones del supermercado u otros paquetes pesados, dobla las rodillas y levanta con los brazos y las piernas. Siéntate en una silla de apoyo siempre que sea posible. Evita cruzar las piernas, ya que esto hace que inclines la pelvis demasiado hacia adelante.

Incluso si no te molesta el dolor de espalda durante el día, es posible que notes cierta incomodidad cuando tratas de dormir. Para descansar más cómodamente, trata de dormir sobre un colchón firme y usar una almohada de maternidad para apoyar tu espalda. Dado que el dolor de espalda se ve agravado por el estrés, es posible que también desees probar una serie de estiramientos relajantes y ejercicios de respiración profunda antes de acostarte.

Haciendo tiempo para tomar una siesta

una mujer durmiendo

Tu cuerpo está trabajando arduamente para formar un bebé, por lo que puede necesitar un poco más de descanso. Además, dormir puede ser más desafiante durante el embarazo. Para mantener tu nivel de energía alto, toma un tiempo para dormir la siesta durante el día. Prueba estas ideas:

  • Si te quedas en casa, intenta tomar una pequeña siesta cuando los niños mayores están en la escuela o están tomando una siesta también.
  • Si trabajas, programa una breve siesta justo después de llegar a casa por la noche.
  • Toma una siesta rápida en tu automóvil a la hora del almuerzo, o cierra la puerta de tu oficina para dormir un poco.

Mirando hacia el futuro

En tu próxima visita prenatal, tu médico o partera puede hablar contigo sobre realizar un ultrasonido. Por lo general, estas pruebas se realizan alrededor de la semana 19 o 20 del embarazo, por lo que es posible que veas a tu pequeño por primera vez la próxima semana.

18 semanas de embarazo