Adolescentes y el embarazo de alto riesgo

Dra. Dominique W. Brooks
Adolescente triste en embarazo avanzado

Las adolescentes y los embarazos de alto riesgo son términos que comúnmente se escuchan juntos, ya que muchos proveedores de atención de la salud consideran el embarazo en mujeres de 19 años de edad y menores como un embarazo de alto riesgo automáticamente.

Complicaciones del embarazo en adolescentes

Las tasas de embarazo adolescente han bajado en los últimos años. Sin embargo, las estadísticas más recientes del Instituto Guttmacher muestran que alrededor de 750.000 mujeres de entre 15 y 19 años de edad quedan embarazadas cada año. El embarazo en esta población puede tener más complicaciones, algunas de las cuales podrían controlarse a través de la atención prenatal.

Atención prenatal

Un importante factor de alto riesgo en el embarazo relacionado tanto con la madre como con el bebé es la falta de atención prenatal. Las adolescentes ya son consideradas de alto riesgo, sin embargo, muchas reciben menos atención prenatal que las madres que quedan embarazadas a una edad más avanzada. Algunas adolescentes que sí reciben atención prenatal comienzan a visitar a su proveedor de atención médica mucho más tarde en el embarazo de lo que se consideraría seguro.

El cuidado prenatal apropiado puede disminuir los riesgos de algunos de los otros problemas que pueden estar asociados con el embarazo en la adolescencia; el proveedor de atención de salud también puede detectar problemas con el bebé y hacer un seguimiento de su crecimiento en el útero.

Muchos de los factores específicos de alto riesgo del embarazo relacionados con las adolescentes pueden dividirse en riesgos para la madre y riesgos para el bebé.

Problemas de alto riesgo durante el embarazo relacionados con la madre adolescente

Hipertensión

Los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés) señalan que las adolescentes embarazadas tienen un mayor riesgo de hipertensión durante el embarazo que las madres mayores. Las madres adolescentes también tienen mayor riesgo de desarrollar preeclampsia, que puede ser peligrosa tanto para la madre como para el bebé. El cuidado prenatal regular puede ayudar a controlar cualquier hipertensión que se pueda desarrollar.

Anemia

Un número significativo de mujeres desarrollan anemia durante el embarazo; sin embargo, el bajo contenido de hierro en la sangre es muy común entre las adolescentes embarazadas. Esto puede deberse en parte a los malos hábitos alimenticios de los adolescentes. Tomar una vitamina prenatal puede ayudar; sin embargo, tu proveedor de atención médica podría llevar también un registro de los niveles de hierro durante el embarazo.

Aumento de peso

Es posible que los adolescentes no aumenten la cantidad adecuada de peso durante el embarazo, lo que puede aumentar el riesgo de un bebé de bajo peso. Las adolescentes a menudo piensan que es una buena idea no ganar mucho peso; también pueden estar tratando de disfrazar el embarazo para que no lo note ni su familia ni sus amigos. Un estudio reciente también sugirió que las madres adolescentes podrían estar en mayor riesgo de volverse obesas más tarde en la vida; se necesita más investigación para entender completamente estos resultados.

Hacer una dieta saludable es importante para el desarrollo del bebé; el médico podrá indicar la cantidad apropiada de aumento de peso necesaria para cada madre adolescente.

Trabajo de parto y nacimiento prematuros

Las madres adolescentes tienen un mayor riesgo de parto prematuro. El parto prematuro está asociado con complicaciones del embarazo como la hipertensión inducida por el embarazo o la anemia; la falta de atención prenatal también puede aumentar el riesgo de parto prematuro. Todos estos factores son comunes en el embarazo adolescente y demuestran la importancia de la atención prenatal.

Enfermedades de transmisión sexual

Las adolescentes que continúan teniendo relaciones sexuales durante el embarazo pueden estar expuestas a enfermedades de transmisión sexual, especialmente si no están usando condones porque ven poca necesidad de hacerlo (debido a que ya están embarazadas). Sin embargo, una infección puede complicar el embarazo y afectar también al bebé. Por ejemplo, una mujer puede infectarse con el virus VIH durante el embarazo y puede transmitirlo al bebé.

Depresión posparto

Las adolescentes pueden estar en mayor riesgo de desarrollar depresión posparto después de dar a luz. Los adolescentes pueden sentirse solos y no tener a nadie con quien hablar sobre su situación. Es importante hablar con un proveedor de atención de la salud acerca de este tipo de sentimientos; si no, estos pueden hacer que sea más difícil cuidar a un bebé.

Chica embarazada en el doctor

Problemas del embarazo de alto riesgo relacionados con el bebé

Bajo peso al nacer

Los bebés nacidos de madres adolescentes tienen mayor riesgo de tener un bajo peso al nacer. Los bebés de bajo peso pesan menos de 5.5 libras / 2.5 kilos al nacer. Esta situación puede llevar a otros problemas relacionados con el desarrollo, como el subdesarrollo de los órganos o la incapacidad para mantener la temperatura corporal. Los bebés de bajo peso al nacer también tienen un mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).

Nacimiento prematuro

Debido a varios factores, incluyendo la hipertensión o la infección, los bebés nacidos de madres adolescentes tienen un riesgo de nacimiento prematuro. El nacimiento prematuro puede resultar en pulmones subdesarrollados, mala visión, susceptibilidad a infecciones y muchos otros problemas del desarrollo. Cuanto antes nazca el bebé, más problemas tendrá y más tiempo tendrá que permanecer en el hospital. Estos bebés prematuros también pueden tener problemas de salud a largo plazo.

Recursos y apoyo

Muchos trabajadores sociales y proveedores de atención médica que trabajan con jóvenes de primera mano relatan que hay una gran diferencia entre un embarazo adolescente en el que la adolescente recibe aliento y apoyo en comparación con un embarazo adolescente en el que no se le ofrece apoyo. Las adolescentes embarazadas no han elegido el camino más fácil, pero aun así merecen respeto y apoyo. Si tú conoces a una adolescente embarazada y le ofreces apoyo, tú puedes ser la diferencia que logre que esa adolescente pueda tener un embarazo seguro.

Si tú eres el adulto en la vida de una adolescente embarazada, asiste a sus citas prenatales con ella para que puedas ser su defensora. Si una adolescente es tratada mal y no tiene quien la defienda, es más probable que deje de asistir a sus citas.

Ayuda para adolescentes embarazadas

Si tú eres una adolescente embarazada, puedes ayudarte a ti misma y a tu bebé visitando a un médico o a una enfermera partera tan pronto como te enteres de que estás embarazada. Debes comer bien y dejar de fumar o beber. También debes insistir en solo tener relaciones sexuales con protección: aunque estés embarazada, puedes contraer una enfermedad de transmisión sexual. Si estás abrumada y no sabes por dónde empezar, tu centro de maternidad local es un buen punto donde empezar.

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