Separación de la placenta al inicio del embarazo

Revestimiento de la placenta separado del útero

Es dificil diagnosticar la separación de la placenta al inicio del embarazo ya que la placenta es muy pequeña durante el primer trimestre. La separación, también llamada "desprendimiento placentario", generalmente se diagnostica después de la semana 20 de embarazo. La separación puede ser un problema temporal o puede conducir a un aborto espontáneo. Los síntomas a observar incluyen sangrado vaginal y dolor abdominal.

Propósito de la Placenta

La placenta es un saco de vasos sanguíneos y otros tejidos. Se adhiere a la pared del útero y transmite líquido, oxígeno y nutrientes de la madre al bebé a través del cordón umbilical. La placenta también produce hormonas que son importantes para un embarazo saludable. Normalmente, la placenta no se separa de la pared uterina hasta después del nacimiento del bebé.

Desprendimiento de la placenta

A veces, la placenta comienza a desprenderse del útero antes de que el embarazo llegue a término. El término médico para esto es "abrupción placentaria" o "abruptio placentae". Cuando los médicos hablan sobre el desprendimiento de la placenta, se refieren a la separación de la placenta que se produce entre el segundo y el último trimestre, después de la vigésima semana. Sin embargo, en algunos casos es posible ver la separación antes. Si la placenta se separa por completo, el bebé no obtendrá el oxígeno, los líquidos, ni la nutrición que necesita para sobrevivir.

Síntomas de la separación de la placenta

Los síntomas comunes de la separación de la placenta incluyen sangrado vaginal y dolor abdominal, pero el sangrado vaginal no siempre ocurre. Dependiendo de dónde se encuentre la separación, la hemorragia puede estar contenida por completo dentro del útero. Si la cantidad de sangre es pequeña, el problema puede desaparecer sin problemas duraderos. Es probable que una separación extensa conduzca a un aborto espontáneo.

Reconociendo la separación de placenta al inicio de un embarazo

Cuando ocurre un sangrado durante un embarazo, especialmente cerca de la semana veinte o después, se debe considerar la separación de la placenta. Se puede necesitar un examen de ultrasonido para el diagnóstico. Para obtener una imagen más clara, se puede utilizar una ecografía transvaginal, en la que se inserta la sonda de ultrasonido en la vagina.

No siempre se puede hacer un diagnóstico temprano

En algunos casos, no será posible hacer un diagnóstico firme al inicio del embarazo. En el primer trimestre de embarazo, el ultrasonido puede no mostrar suficientes detalles. Si la cantidad de sangre es pequeña, puede ser difícil distinguirla en el ultrasonido de las variaciones normales dentro de la placenta. Aunque un aborto precoz espontáneo podría deberse a la separación de la placenta al inicio del embarazo, podría tener muchas otras causas. A menudo, la razón del aborto espontáneo nunca se descubre.

Otras causas de sangrado al principio del embarazo

El sangrado vaginal tiene varias causas posibles. La placenta puede adherirse hacia abajo en el útero, por lo que el bebé la presiona. Esto puede provocar manchas y sangrado. En ocasiones, la placenta se desplazará más hacia arriba en el útero a medida que progresa el embarazo y se detiene el sangrado. Otras causas posibles de sangrado incluyen sangrado de implantación, lesión vaginal, infección y embarazo ectópico.

Tratamiento para la separación de placenta al inicio del embarazo

Cuando el sangrado ocurre al inicio del embarazo, el médico puede recomendar un monitoreo más estricto para detectar signos de aborto espontáneo. Existe alguna evidencia de que el sangrado de la placenta, que puede conducir a la separación parcial de la placenta al principio del embarazo, puede desaparecer por sí mismo sin dañar al bebé. Los exámenes de ultrasonido frecuentes pueden ayudarte a revelar cómo está creciendo tu bebé y, si la separación de la placenta es visible, si ha habido daño importante a la placenta. Si la placenta no funciona correctamente, el crecimiento del bebé se verá afectado.

Sangrado severo en la separación de la placenta

A veces ocurre un sangrado severo con el desprendimiento de la placenta en el embarazo medio o posterior. En estos casos, el tratamiento de emergencia está dirigido a evitar que la madre entre en shock. Se monitorearán los signos vitales del bebé y puede ser necesaria una cesárea de emergencia. Con la separación severa de la placenta al principio del embarazo, alrededor de la vigésima semana, por ejemplo, puede que no haya forma de salvar al feto.

¿Pasará de nuevo?

Una mujer que ha tenido un desprendimiento placentario tiene un mayor riesgo de que vuelva a ocurrir en un embarazo posterior. La posibilidad es aproximadamente una de cada diez. Sin embargo, dado que la separación de la placenta al inicio del embarazo no siempre se diagnostica y no se comprende bien, es difícil determinar el riesgo exacto de que vuelva a ocurrir una separación precoz.

Consulta tu médico para tratar problemas subyentes

A veces, el desprendimiento de placenta se debe a un problema subyacente con la salud de la mujer. La presión arterial alta, el tabaquismo y el abuso de drogas aumentan el riesgo. Es posible que estos problemas también aumenten el riesgo de separación al principio del embarazo. En toda instancia consulta a tu médico y cuida bien de ti.

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