Embarazo felino

Lic. Lori Soard
Gata embarazada

El embarazo promedio de una gata dura aproximadamente 65 días. No es difícil cuidar a una gata embarazada, pero hay algunas cosas que debes saber para garantizar la buena salud de la madre y de los gatitos.

Cómo detectar el embarazo en gatos

Es casi imposible detectar un embarazo felino a simple vista durante las primeras tres semanas. Sin embargo, hay algunos signos que pueden ser observados, y tu veterinario tiene otras formas de determinar si tu gata está realmente embarazada.

Señales de embarazo

Aproximadamente tres semanas después de la concepción, las mamas de una gata preñada se pondrán rosadas. Este suele ser el primer signo que mostrará una gata, y los gatitos nacerán aproximadamente seis semanas después de que esto ocurra. El vientre de la reina no comenzará a mostrar una ampliación visible hasta la quinta semana. La mayor parte de su crecimiento será durante las últimas dos semanas del embarazo.

Algunas gatas exhiben más signos de embarazo que otras, y estos pueden incluir:

  • Náuseas y o vómitos
  • Pérdida del apetito al inicio
  • Aumento del apetito a medida que continúa el embarazo
  • Mayor necesidad de afecto y atención por parte de su dueño
  • Irritabilidad hacia otras mascotas, independientemente de la relación anterior
  • Aumento de inquietud y malestar durante la última parte del embarazo
  • Incontinencia ocasional debida a la presión creciente sobre la vejiga y los intestinos
  • Buscar un lugar aislado para anidar antes del parto

Pruebas veterinarias

  • Ultrasonido: según Mundo Gato un técnico experimentado puede realizar un ultrasonido para detectar gatitos a los 15 días de embarazo.
  • Palparlos: una vez que el gato tiene 20 días de embarazo, un veterinario experimentado puede palpar suavemente el estómago de la reina para detectar la presencia de gatitos. Se debe tener extremo cuidado con este método ya que puede producirse un aborto espontáneo si la palpación se realiza de forma incorrecta.
  • Prueba de embarazo felino: una vez que el felino tiene 20 días de embarazo, una prueba de embarazo llamada Witness® Relaxin puede determinar con precisión si una gata está o no embarazada. Esta prueba debe ser administrada por un veterinario.
  • Radiografías: aunque se debe evitar el uso de rayos X durante los primeros 43 días del embarazo de un gato, se pueden tomar después de ese tiempo para asegurarse de que el gato no tenga un embarazo falso o para averiguar cuántos gatitos va a tener la gata.

Cuidado requerido durante el embarazo

Si una gata estaba sana antes del embarazo, no debería ser difícil mantenerla en buen estado de salud a través del embarazo y el parto.

Ejercicio

No hay necesidad de limitar la actividad normal de una gata durante el embarazo. Las gatas son bastante buenas para determinar lo que pueden y no pueden hacer a medida que progresa el embarazo, y deben hacer ejercicio normal durante este tiempo para mantener el tono muscular y la buena salud. Esto finalmente hará que el parto sea más fácil y seguro.

Nutrición

Proporcionar una nutrición adecuada es lo más importante que puedes hacer por tu gata y sus gatitos. Aliméntala con alimentos de la más alta calidad, pero ten cuidado con los suplementos. Los suplementos pueden desequilibrar la nutrición y dañar más de lo que ayudan, por lo tanto, solo usa suplementos bajo supervisión veterinaria.

Alrededor de las cuatro semanas de embarazo debes comenzar a aumentar su comida. Muchos criadores recomiendan mezclar comida para gatitos en su comida normal en este punto y continuar ofreciendo esta dieta hasta que termine de amamantar. A medida que los gatitos crecen y ocupan espacio dentro de su cuerpo, la gata comerá comidas más pequeñas y más frecuentes. La alimentación libre (cuando la gata quiera comer) funciona bien, y si no puedes alimentarla libremente dejándole el plato disponible y a su alcance, la gata necesitará la oportunidad de comer varias veces al día. Durante la última semana de embarazo, ella comerá cada tres o cuatro horas. Un día o dos antes de dar a luz puede dejar de comer por completo.

Durante las últimas tres o cuatro semanas y mientras amamanta, una gata embarazada debe comer de dos a cuatro veces su cantidad normal de alimento.

Atención médica

Habla con tu veterinario habitual y descubre si puedes contactarlo en caso de emergencia. Además, ten a la mano la información de contacto de emergencia de tu veterinario. Evita darle medicamentos y evita desparasitarla. La desparasitación debe llevarse a cabo antes de que tenga lugar la cruza de tu gata para su reproducción, ya que estos parásitos pueden ser muy perjudiciales para la madre y también pueden transmitirse a los gatitos. Existen algunos remedios para gusanos que son seguros de usar durante el embarazo, pero la mayoría no lo son. Habla con tu veterinario si sospechas que tu gato tiene gusanos.

Preparación para el nacimiento

Al menos dos semanas antes de su fecha de parto, instala una caja para el parto. Una caja llena de periódicos funciona bien. También es bueno tener varias cajas dispuestas alrededor de la casa en lugares tranquilos para que tu gata pueda elegir la que prefiera.

No uses la arena higiénica aglomerada cuando tu gata se acerque a su fecha de parto. Algunos gatos no usarán las cajas de parto que les han puesto y usarán la caja de arena en su lugar. La arena aglomerante puede pegárseles a los gatitos, y su gato puede no limpiarlos después del nacimiento si esto sucede. Limpiar los gatitos inmediatamente después de nacer despeja los conductos del aire y estimula la respiración, por lo que es necesario para su supervivencia.

No permitas que tu mascota se aleje de casa cerca de su fecha de parto, o puede que tenga los gatitos afuera en un lugar oculto e inseguro.

Trabajo de parto y parto

Se sugiere a los dueños que vigilen la temperatura corporal de la reina dos veces al día a medida que llega la fecha de parto de la gata. aproximadamente 24 horas antes de que comience el trabajo de parto, la temperatura de la gata puede bajar a 98°F o 99°F. El gato pasará por tres etapas de trabajo de parto.

  • Etapa uno: durante la primera etapa del parto, la gata se vuelve inquieta y busca un lugar tranquilo y cómodo para tener a sus gatitos. Ella exhibirá síntomas específicos, tales como negarse a comer, jadear y llorar, actividad de anidación y lamerse la vulva. Esta etapa dura entre seis y doce horas. Si el trabajo de tu gata no ha progresado dentro de las 24 horas, llévala a un veterinario inmediatamente.
  • Etapa dos: esta etapa del parto está marcada por un esfuerzo visible. Tu gata puede parecer que está tratando de defecar. Otros signos de esta segunda etapa incluyen contracciones visibles y tener los gatitos.
  • Etapa tres: es cuando se expulsa la placenta de cada gatito.

La gata pasará por las etapas dos y tres, y luego regresará a la etapa dos para tener al próximo gatito. A veces, varios gatitos nacen rápidamente y luego se expulsan múltiples placentas. Si pasaron más de cuatro horas entre el nacimiento de los gatitos y sientes que aún lleva uno o más gatitos, busca ayuda veterinaria inmediatamente.

Mira un parto de una gata

El siguiente video muestra a una reina Sphynx teniendo un gatito. Aunque es una ocurrencia muy natural, es gráfica así que quedas prevenido.

Ciclos de celo

Comprender el ciclo de celo de una gata puede ayudarte a planear un embarazo o evitar uno según el caso. Un gato puede entrar en celo de dos a cinco veces al año. Su primer celo por lo general ocurre a los cinco o seis meses de edad, pero puede no ocurrir hasta que tenga un año. No hay una temporada real de apareamiento para los gatos. La domesticación ha borrado el ciclo de reproducción natural, por lo que pueden entrar en celo en cualquier época del año.

Las gatas también pueden entrar en celo durante el embarazo y cargar dos camadas al mismo tiempo. Por esta razón, una hembra debe permanecer en el interior durante el embarazo para su seguridad y para evitar embarazos adicionales.

Cada embarazo puede ser diferente

Los embarazos y los partos a menudo no salen como se esperaban, así que prepárate para enfrentar los cambios a medida que se presenten. La información presentada en este artículo no pretende reemplazar la atención veterinaria profesional. Deja que tu veterinario sea tu compañero durante todo el proceso para asegurarte de que tu gato reciba todo lo que necesita para tener un embarazo y un parto sano y exitoso.

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