Buenas cualidades parentales

Jodie Michalak, Escritora
Padre e hija en la cocina

¿Qué cualidades necesitas cultivar en ti mismo para ser un gran padre? Si no estás familiarizado con la idea de ser padre o quieres trabajar para mejorar tus habilidades como padre, puede que te encuentres haciéndote esta pregunta. Para prepararte para el futuro o para recordar tus prioridades en la crianza de los hijos, los siguientes rasgos de un buen padre pueden servir como una guía útil.

Seis cualidades importantes para los padres

La crianza de los hijos es un viaje que requiere mucha paciencia y comprensión. Mientras que algunos padres siguen las técnicas de crianza de los libros de texto, otros confían en sus propios instintos para tomar decisiones y manejar el comportamiento de sus hijos. Si bien gran parte de tu viaje de crianza dependerá de las acciones de tu hijo, cultivar las siguientes cualidades en ti mismo te ayudará a proporcionarle un hogar estable y lleno de amor.

1. Paciencia

Es verdad,¡la paciencia es una virtud! Después de horas de limpiar los juguetes, la leche derramada y escuchar a tu hijo hacer la misma pregunta una y otra vez, no es de extrañar que a muchos adultos les resulte difícil mantener la paciencia. Si eres padre o madre soltero o en casa, asegúrate de tener un tiempo personal para relajarte y reunir tus pensamientos diariamente. Criar a un niño que requiere atención durante todo el día es seguro que pondrá a prueba hasta tus últimos nervios, pero ten en cuenta que una buena dosis de paciencia hará que la tarea de criar a los hijos sea mucho más fácil. Intenta reírte cuando quieras gritar y encuentra la inocencia en sus preguntas y acciones. Si actúas con paciencia, descubrirás que tu hijo se siente más cómodo siendo él mismo en tu compañía. Juntos crecerán en un entorno estable y sólido.

2. Escuchar

Si bien la mayoría de los padres creen que realmente escuchan a sus hijos cuando hablan, no es difícil empujar las breves declaraciones simplistas de tus hijos al fondo de tu cuadro de prioridad mental. Asegúrate de que, sin importar las edades de tus hijos, realmente te tomas el tiempo para escucharlos. Reconocer sus pensamientos les ayudará a desarrollar la confianza que necesitan más adelante para asumir riesgos y desafiarse a sí mismos.

3. Comprensión

Madre hablando con su hijo

La escucha solo va tan lejos como va la comprensión de lo que estás escuchando. Asegúrate de que cuando tu hijo habla, no solo lo escuchas, sino que también te tomas el tiempo para comprender sus pensamientos, temores y preocupaciones. Comprende sus preocupaciones y problemas en el hogar y en la escuela y asegúrate de hacerlas importantes para ti. Cuando entiendes que lo que es pequeño para ti es realmente grande para él o ella, alcanzas un nivel de comprensión que está destinado a acercarte más a tus hijos.

4. Consistencia

La vida es lo suficientemente difícil como para que los pequeños se aclimaten. No hay necesidad de que haya un aluvión de reglas siempre cambiantes. Practica la consistencia, tanto en tu rutina como en las expectativas. Una rutina establecida no solo les da a los niños una sensación de seguridad, sino que les ayuda a establecer hábitos positivos y puede aliviar el caos que puede surgir al tratar de llevar a un niño pequeño a la escuela o a la guardería.

5. Empatía

Especialmente hasta que aprendan a hablar, los padres necesitan poder interpretar los sentimientos de sus hijos. Cuando un bebé está llorando, puede ser por varias razones, ninguna de las cuales puede comunicarte con sus limitadas habilidades de lenguaje. Es tu trabajo interpretar las lágrimas de un llanto por un pañal que necesita cambiarse, un dolor de estómago o la necesidad de un biberón. Incluso los niños pequeños que pueden hablar a menudo necesitan que tomes un papel proactivo para comprender sus acciones. Los niños pequeños a menudo tienen problemas para identificar o comunicar que no se sienten bien, por lo que pueden actuar de manera extraña. Un niño normalmente brillante y activo que está extrañamente quieto y tranquilo puede estar teniendo un día de descanso o puede estar sufriendo de gripe. Como padre, depende de ti interpretar esas acciones en sentimientos.

6. Habilidad para expresar amor

No importa cuántas habilidades positivas de crianza tengas, ninguna puede rivalizar con tu capacidad y disposición para amar a tus hijos. Asegúrate de reservar tiempo todos los días para decirles cuánto los amas. Ya sea una simple nota de amor en su lonchera o un largo abrazo y beso antes de dejarlo en la guardería, la expresión de amor es, con mucho, la habilidad y rasgo más importante que puedes darle a tus hijos. Cuando un niño crece en una familia rodeada de amor, es más probable que él o ella ame a los suyos luego. El acto de amar y expresar gratitud hacia tu hijo es un regalo que nunca debe ser escatimado. Mientras que cualquier otra habilidad se puede aprender o modificar según sea necesario para satisfacer las necesidades de tu familia, el amor es la habilidad más importante de todas.

Creciendo como padre

Hay muchos rasgos discutibles de un buen padre dependiendo de a quién le preguntes. Algunas personas creen que un buen padre se adhiere a ciertas técnicas de crianza y que está muy involucrado en las tareas diarias de exploración y aprendizaje de su hijo, mientras que otros argumentan que un buen padre cría a un hijo que tiene buenos modales, está vestido de manera presentable en todo momento y que escucha y mira en lugar de hablar o explorar. Encontrar el término medio en tu forma de llevar a cabo tu crianza les ayudará tu hijo y a ti a lograr los mismos objetivos familiares dentro de un hogar lleno de amor.

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