Estilo parental pasivo

Lic. Michelle Blessing
Un niño pequeño hablando con su madre

Ser padre puede ser el trabajo más difícil que decidas emprender en tu vida. No hay instrucciones, no hay días libres y algunos días se siente como si estuvieras al borde de la locura. Puedes estar confundido o inseguro sobre el tipo de padre que eres o deseas ser. Si el comportamiento de tus hijos está fuera de control, o si estás tratando de ser el mejor amigo de tu hijo, puede que seas un padre pasivo. Si bien nada está escrito en blanco y negro cuando se trata de la crianza de los hijos, es posible que desees examinar detenidamente tu relación con tu hijo para ayudar a determinar si eres un padre pasivo y si realmente deseas serlo o no.

¿Qué es la crianza pasiva?

La crianza pasiva puede ser descrita como un estilo de crianza indiferente. Un padre pasivo es flexible pero al extremo. Los padres verdaderamente pasivos van con la corriente hasta el punto de que sus hijos no tienen límites. Como padre, es necesario un poco de margen de maniobra y flexibilidad, ya que nunca se sabe lo que podría traer cada día. Los padres pasivos, sin embargo, dejan que las cosas sigan su curso a diario sin apenas intervenir, lo que a menudo trae resultados perjudiciales. Un padre pasivo es uno que permite a los niños no tener reglas o hacer reglas sin imponer consecuencias cuando las reglas se rompen.

Los padres pasivos tienden a hacer excusas para sus hijos y para el comportamiento de sus hijos. Un padre pasivo puede racionalizar por qué sus hijos se portan mal, en lugar de descubrir la causa de ello. Los padres pasivos les permiten a sus hijos muchas libertades, como ver ilimitadamente la televisión o usar ilimitadamente su celular para enviar textos constantemente sin importar hora o lugar. Un padre pasivo puede incluso esperar que otros críen a su hijo mientras él realiza su vida diaria.

Ejemplos de crianza pasiva

Los padres pasivos generalmente tratan de ser los mejores padres que pueden; sin embargo, cuando establecen reglas o límites lo hacen sin utilizar la cantidad apropiada de estructura. El enfoque pasivo de las reglas por parte de los padres es "sin intervención", lo que significa que el padre pasivo no es consciente o no está involucrado en establecer los límites apropiados. Puedes ser, o tener ciertos rasgos de, padre pasivo si te das cuenta de que estás involucrado en los siguientes comportamientos:

  • Permites que tu hijo decida su propia hora de acostarse, independientemente de la hora que sea
  • Decirle repetidamente a tu hijo "no", pero nunca imponer ninguna consecuencia por el mal comportamiento
  • Aceptar la mala conducta de tu hijo como "los niños son niños" o "fue por curiosidad"
  • Dejar que tu hijo vea otro programa de televisión después de decirle que no más televisión
  • Dar a tu hijo una recompensa o un juguete a pesar de que grita y grita en una tienda
  • Permitir que tu hijo rompa las reglas porque está teniendo un mal día
  • Ceder a las rabietas de tu hijo después de establecer una regla o un límite
  • No cumplir con la disciplina o emitir redirección sin consecuencias.
  • Dejar que tu hijo coma helado o dulces para la cena porque se niega a comer verduras
  • Permitir que tu hijo golpee a otro niño porque ese niño le quitó un juguete
  • Dejar que tu hijo te conteste o te grite porque está enojado

Consecuencias del comportamiento pasivo

La paternidad pasiva, y ser amigo de tu hijo en lugar de disciplinario, tiene resultados tanto negativos como positivos. Los niños que crecen en hogares permisivos tienden a creer que las reglas no se aplican a ellos. Por lo tanto, se portan mal en la escuela o en la guardería, ya que se les permite hacerlo en su propia casa. Tu hijo puede desempeñarse mal en la escuela o tener problemas para establecer relaciones positivas con otros niños y adultos debido a sus comportamientos. Sin embargo, los niños de hogares permisivos tienden a tener mejor autoestima y sufren depresión y ansiedad con menos frecuencia que otros niños.

Alternativas a la crianza pasiva

Si bien complacer a tu hijo ocasionalmente está bien, la indulgencia repetida puede llevarte a problemas en el futuro. Los niños prosperan en la estructura y los límites, y los padres permisivos no los implementan de manera consistente. Esto sienta las bases para un adolescente y un adulto joven que se involucra en conductas negativas que pueden llevarles a problemas mayores en la edad adulta, como la falta de responsabilidad o incluso la conducta delictiva. Estarías mucho mejor utilizando un enfoque más democrático y estructurado para criar a tu hijo. Esto le ayudará a convertirse en un adulto exitoso.

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