Estilos de castigos parentales

Niña siendo reprendida por su madre en casa

Así como hay varios estilos de crianza, también hay varios estilos de castigo. Ya sea que tu estilo sea el de un padre indulgente o un padre autoritario estricto, existen diferentes estilos de castigo para que los investigues y encuentres una buena opción para tu familia y para la personalidad de tu hijo.

Tiempo de reflexión o tiempo fuera

Uno de los métodos más utilizados para disciplinar a un niño pequeño es darle un "tiempo fuera" en el que se le suspende de otras actividades. Esto se puede lograr al sentar al niño en una silla de descanso específico, hacer que se siente a un paso de las actividades o que se quede parado en la esquina por un tiempo predeterminado.

Los tiempos de reflexión son efectivos porque una vez que se define el método o el lugar del castigo, el castigo se vuelve extremadamente consistente, lo que significa que se da la misma consecuencia cada vez que tu hijo se porta mal. Los tiempos de reflexión pueden iniciarse muy temprano, tan pronto como el niño cumpla su primer cumpleaños. Algunos expertos creen que cuando se hace correctamente, el tiempo de espera o de reflexión puede enseñarle a un niño a hacerse cargo de su propio comportamiento.

Los tiempos de reflexión pueden usarse con gran efecto en el estilo autoritario de crianza de los hijos. Algunos padres de crianza de apego pueden encontrar que este método funciona con gran éxito también.

Las multas

Con niños mayores, un estilo de castigo que puede ser más efectivo que con niños pequeños es la multa. Cuando el niño se porta mal, pierde un juguete o privilegio por un tiempo específico. Por ejemplo, cuando el niño rompe una norma sobre jugar con un juguete en la mesa de la cena, ya no se le permite jugar con ese juguete específico por el resto de la noche.

Las multas funcionan bien para los niños mayores, especialmente cuando están vinculados directamente con el comportamiento en cuestión. Se puede utilizar tanto en la crianza de un niño de estilo autoritario y de apego siempre y cuando se haga de manera consistente y con amabilidad.

Ignorar al infante

Ignorar al infante es un estilo de castigo que funciona bien para los niños pequeños que buscan obtener atención a través de conductas negativas. Ignorar al infante, que también es llamado "Ignorar amablemente" por el Dr. Harvey Karp, el autor de The Happiest Toddler on the Block, sugiere a la madre que quite su atención del niño hasta que la conducta negativa se haya detenido.

Esto puede ser un medio efectivo de castigo para frenar conductas específicas como lloriqueos o preguntas excesivas. No debe utilizarse para privar al niño de las necesidades básicas.

Ignorar al infante es usualmente practicado por padres que son autoritarios o no involucrados. Si se usa correctamente y con amabilidad, también puede usarse para detener comportamientos específicos incluso por aquellos padres que practican otros métodos de crianza.

El castigo físico

El castigo físico es una de las formas más controvertidas de estilo de castigo practicado en la actualidad. Puede ser tan ligero como golpear al niño en la mano, o tan abusivo como golpear al niño en la pierna desnuda o con una cuchara de madera.

Algunos expertos en crianza de niños creen que las nalgadas no le enseñan al niño a ser responsable de sus comportamientos porque se enfoca en el castigo en sí mismo y no en el acto que lo llevó allí. Otros creen que las nalgadas pueden ser efectivas a corto plazo para detener un comportamiento indeseable, o en caso de peligro, como impedir que el niño corra a la calle.

La mayoría de los padres que dan castigos físicos tienen un estilo autoritario, pero aquellos que sienten que se puede usar bien a corto plazo, también pueden usar esta herramienta autoritativa.

Razonamiento

Muchos padres que son indulgentes, o en el extremo libre de la crianza de apego, sienten que el razonamiento es una mejor forma de lidiar con el comportamiento negativo que un castigo. Esto se puede lograr a través de la explicación de las consecuencias naturales del comportamiento a tu hijo, como decirle a tu hijo que si no usa su abrigo, se enfriará. El razonamiento funciona mejor con niños mayores que son capaces de entender estos conceptos.

Sé consistente

No importa cuál sea tu estilo de crianza o tu estilo de castigo, la consistencia es la clave para detener los malos comportamientos de una vez por todas. Reflexiona por anticipado sobre tu estilo de castigo y establece un plan que tanto tú como tu pareja seguirán cada vez que se necesite aplicar un castigo. Esto ayudará a asegurar a que se corrija con éxito y a tiempo el comportamiento negativo de tu hijo.

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