Cómo olvidar un amor imposible

Paloma Corredor
Chica viendo foto en móvil

Hay amores que simplemente no pueden ser porque ambos buscan cosas diferentes o porque sus caminos no están hechos para cruzarse en el mismo momento. Si estás sufriendo por un amor no correspondido sabrás bien que la tristeza y la decepción son enormes, pero no desesperes porque esos sentimientos tan dolorosos también traen consigo enseñanzas muy valiosas que te conducirán a otra relación más feliz.

¿Cómo saber cuándo una relación no va a funcionar?

Algunas historias de amor no prosperan por más que uno ponga todo su corazón y su voluntad. Hay casos en los que es mejor aceptar lo que no puede ser y dejar de luchar contracorriente. Veamos las situaciones más comunes.

Uno de los dos ya está comprometido

Tener pareja no impide que alguien se pueda enamorar de otra persona, pero una relación estable no se rompe así como así. Por supuesto que en ocasiones un hombre casado se divorcia para estar con otra, pero también puede ocurrir que se acabe dando cuenta de que su matrimonio es mucho más sólido de lo que creía. Tal vez tú hayas sido un soplo de aire fresco que él o ella necesitaba pero que le ha hecho darse cuenta de lo mucho que valora a su pareja oficial.

Ambos quieren cosas distintas

Hay personas que sienten una gran atracción mutua, pero no logran encajar sus vidas. Ocurre cuando uno de los dos ya ha estado casado y no quiere repetir, mientras que el otro anhela profundamente comprometerse. O bien uno tiene hijos y no desea tener más, mientras que su pareja sí.

Uno o los dos no están listos para tener pareja

Salir juntos, pasarlo bien, disfrutar del sexo… eso es fácil. Pero comprometerse en una relación requiere aceptar también los momentos no tan divertidos, la rutina y las responsabilidades con las que se construye una vida juntos. Cuando una persona no quiere o no está preparada para ese nivel de compromiso, la relación se convierte en una fuente de gran sufrimiento para el que sí lo desea.

No están hechos el uno para el otro

A veces es así de simple. Uno se puede enamorar de su profesora que es veinte años mayor y ya tiene su propia familia. O de una intrépida aventurera que sueña con recorrer el mundo en pos de la aventura mientras que su enamorado desea comprar una casa y encontrar un trabajo estable. Lo mismo ocurre si uno se enamora de una persona con otra orientación sexual. Simplemente… no puede ser.

Por qué es importante aceptar lo que no puede ser

Cuando una relación no funciona por más que uno lo desea, el sufrimiento es intenso y paralizante. Se desata un torbellino de emociones abrumadoras y contradictorias. Uno se quiere morir y quedarse en la cama para siempre y al minuto siguiente se jura a sí mismo que nadie podrá hacerle daño otra vez y se quiere comer el mundo.

Es un cóctel demasiado intenso que no debes encerrar en una botella… porque la botella eres tú y seguro que no quieres ir por la vida siempre a punto de explotar. Te mereces algo mejor y para encontrarlo debes empezar por aceptar la situación y tratarte con la comprensión y delicadeza que emplearías con tu mejor amigo.

Mujer pensativa

7 pasos para superar un amor no correspondido

El paso del tiempo hará que la herida deje de doler tanto, pero si quieres que se cierre definitivamente necesitas fluir con tus emociones, comprender qué es lo que no ha funcionado y qué puedes hacer para que la situación no se repita.

1. Comienza por darte permiso para sentir

Deja salir la rabia, la pena, la frustración e incluso la alegría, pues siempre hay algo de alivio en romper una relación que no funciona. Busca una manera saludable de liberar esas emociones cuando emerjan. Golpea un cojín, llora, quéjate, habla con una buena amiga, sal a correr, ríe…

2. Permítete estar mal durante todo el tiempo que necesites

No te obligues a salir ni a fingir entusiasmo. No pasa nada por estar triste. Pero aprende también a darte cuenta de cuándo debes parar. Seguramente será en el momento en que te sientas víctima de la vida o que tus amigos empiecen a huir cuando ven que vas a contarles otra vez lo desgraciada que eres.

3. Trátate con cariño

Mímate todo lo que puedas. Sé dulce contigo misma y hazte algún regalo, no solo material. A veces el mejor regalo y el que más nos cuesta hacer es permitirte a ti misma llorar o no hacer nada un día porque necesitas tomarte tiempo para reflexionar. Recuerda tratarte como si fueras una persona a la que quieres mucho y deseas ayudarla a sentirse mejor.

4. Reconoce y valora los momentos de bienestar

Al principio serán escasos o incluso nulos. Pero vas a ver que poquito a poco te vas sintiendo mejor, y descubres lo maravilloso que es sentirse en paz aunque uno esté solo. En este caso el refrán de "Más vale solo que mal acompañado" es pura sabiduría. Irse al cine a solas y ver una película estupenda es mejor que soportar la enésima discusión con una pareja que se niega a divorciarse.

5. Aléjate

Puede que con el tiempo se conviertan en amigos o al menos en conocidos que se tratan civilizadamente. Pero inmediatamente después de una ruptura lo mejor es alejarse. No le sigas en redes sociales. Piensa que si estás pendiente de su vida sigues energéticamente enganchada a esa persona y prolongas el sufrimiento. Si no lo consigues y espías sus perfiles compulsivamente cuéntaselo a alguien de mucha confianza que te ayude a desengancharte.

6. Reflexiona

Cuando pase un tiempo razonable, y comiences a sentirte mejor, es necesario que reflexiones sobre qué pasó y asumas tu parte de responsabilidad. Si no lo haces, siempre te sentirás víctima de la vida, del otro sexo o del destino. Repetirás la misma historia o, peor aún, te quedarás en tu zona de confort sintiendo amargura y rencor. ¿Crees que desde ese lugar puedes encontrar un amor maravilloso?

Hombre pensativo a la horilla del rio

7. Comprende qué falló

Debes entender por qué buscaste un amor imposible, sobre todo si no era la primera vez. Conversar con un amigo o leer un libro de autoayuda te puede ayudar, así como visitar a un buen terapeuta. Tal vez en el fondo de tu ser sientas que no mereces ser feliz en el amor, o te dé mucho miedo el compromiso por alguna razón que permanece inconsciente y que necesita salir a la luz.

La próxima vez será mejor

Un amor que no prospera no es el fin del mundo, sino una experiencia que te encamina hacia algo mucho mejor y te permite saber quién eres y qué necesitas. Trátate a ti mismo con todo el amor que puedas y verás que la próxima vez encontrarás a alguien que sí estará disponible para recibir todo lo bueno que tienes para dar.

Cómo olvidar un amor imposible